los matices de la navidad…

La Navidad tiene muchos matices, para unos es un tiempo de consumo desmedido, compras y cientos de compromisos, para otros es una época como cualquier otra, que se mira con cierta indiferencia y en la que se cuentan los días para que el escándalo pase. Para otros en cambio es la única oportunidad en el año quizás de poder recibir visitas, de recibir un regalo, caramelos o un abrazo también.

imagen32Este fin de semana tuvo un tinte bastante especial, pude viajar y compartir un tiempo con niños y niñas de una comunidad indígena de mi país*, y aunque suene irónico, un pueblito de páramo puede ser un mundo diferente para los y las que vivimos en las ciudades. No sólo por las distancias y el frío tremendo del páramo, sino por las distancias simbólicas que nos separan de esta gente, muchas veces barreras económicas o sociales que nosotros hemos creado, distancias culturales absurdas.

El frío se congela cuando esos ojos de niños y niñas nos miran expectantes, con temor, dulzura y picardía también, y estoy segura de que el amor en los ojos, la calidez de unos brazos y manos juntas pueden vencer cualquier barrera existente. Me llama la atención la entereza de estas personas, su dignidad por la vida, quizás porque nosotros a veces la perdemos, porque también lo que nosotros llamamos “condiciones de pobreza”, no tiene la misma significación para ellos y ellas, porque quizás sus vidas son más “ricas” que las nuestras, porque quizás tienen un sentido más desarrollado de la vida que les permite distinguir entre el precio y el valor.

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Cantar, reír, jugar, mirar globos de colores, comer dulces, aprender palabras en “quichua” y demás, nos hicieron olvidar el frío y reconocer este hermoso lugar, lleno de gente profunda, trabajadora y honesta y  creo que son estas cosas las que me llenan la vida y el alma, las que me hacen saber que sigo viva, que mis manos y mis palabras pueden alegrar un corazón…

Apuntes del viaje:

* La comunidad de Oyacachi, posee una población estimada de 512 habitantes se encuentra en el cantón El Chaco, ubicado en la Provincia de Napo (Ecuador) y está delimitado: al Norte por la provincia de Sucumbíos, al Sur por los cantones Quijos y Loreto, al Este con la provincia Francisco de Orellana; y, al Oeste por la provincia de Pichincha. Ver más: http://www.oyacachi.org.ec

Al visitar la comunidad, nos encontramos con la inauguración de un centro artesanal donde se venden las artesanías que la gente realiza en madera tallada, los adornos y la pintura en colores nacarados es hermosa y de gran calidad. Este centro artesanal es parte de un proyecto de protección ambiental y turismo sustentable de varias agencias de cooperación internacional, habrá que darle un ojo para ver que proponen, tengo mis reparos con estas entidades y sus agendas, sobre todo porque Oyacachi es una reserva natural.

*** Otra Navidad, afuera… ***

hands_2Hace tanto que no recibía un abrazo como esos, la verdad es que me quedé sin palabras y con unas pocas lágrimas ahogadas, cuando estos niños sin haberme visto antes en su vida salieron llenos de alegría a darme un gran abrazo. Este día compartimos una salida con los niños y niñas hijos de las mujeres encarceladas.

El sol fue un buen aliado para que podamos salir con estos/as pequeños/as, cantamos y reímos, jugamos en el agua, pintamos de colores sus caritas, compartimos comida, caramelos y demás.

Y a veces pienso que estos momentos son mucho y nada a la vez, porque para estos niños y niñas cada día es más difícil que otro, unos viven con sus madres en prisión, otros en centros de cuidado infantil del gobierno, otros con familiares o desconocidos también, y otros simplemente no alcanzan a vivir.

Y para muchos será imposible comprender su situación y la de sus madres porque nacieron ahí y la cárcel es su casa. Otros podrán sufrir situaciones de violencia y maltrato y para muchos éste será el único camino a seguir.

Y recuerdo esos ojos llenos de esperanza y alegría que miraron este día, su cariño desinteresado, su amor genuino y sin falsedad, y pienso que de alguna manera este momento y estas circunstancias estaban escritas, y que la Navidad fue un pretexto para encontrarnos, para darnos, para poner en práctica un poco de la fe y para ejercitar el amor…

*** Mi abrazo profundo a esas mujeres en la prisión, a las que sus errores con o sin razón

también les cobraron el precio de su maternidad… ***back1

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