el derecho a vivir, legitimidad y disputas

 

Encuentro un momento de sosiego para escribir unas pocas líneas, creo que el peso de este día no estuvo tanto en el trabajo en sí mismo, sino en la maleta emocional que llevé sobre mis hombros hoy. No creo ser la persona más calificada para opinar sobre ciertos temas pero tampoco puedo evadirlos de mi mente ni de mi corazón. Solo quiero – como tantas veces – usar este espacio para decir cosas que no me animo a pronunciar, sobre tres historias cercanas a mí en distintos aspectos que me han trastocado en estos días y que giran alrededor de la vida y quizás del cuestionable derecho a decidir sobre ella…

Micro-historia 1

Ellos, los dos, han dicho muchas veces que ya no quieren vivir, que la vida ha sido injusta y cruel, que han sido heridos, humillados, olvidados por otros y que aunque quieren ya no encuentran un sentido para la vida, que ya no tienen sueños ni metas que alcanzar, que ya cumplieron su etapa también. El uno tiene 18 años y el otro 21 tal vez. Cuando los miro no sé con certeza que pensar, quizás siento una profunda compasión porque trato de ponerme en esos lugares, porque analizo las causas, busco respuestas, trato de entender motivos, y al mismo tiempo siento rabia e impotencia, frustración y ganas de gritarles en la cara cuanto vale la pena vivir y las “pocas razones” que tendrían para hacerlo. Quizás el suicidio sea un derecho otorgado a los seres humanos – pensando un poco en la libertad de decidir sobre algunas de las cosas de la vida- , pero al mismo tiempo es la máxima expresión de la cobardía, del egoísmo, es una auto-negación, una burla a la esperanza y a las oportunidades de subsistir que otros disputan en hospitales, cárceles, guerras y refugios – por mencionar solo algunos-. Y aunque yo misma alguna vez pensé en dejar de vivir ahora pienso que simplemente esa no era la solución…

Micro-historia 2

Cuando Mauricio murió en el año 2008, creo que todo en mi vida cambio, aprendí a reconocer a la muerte como algo que “tenía que pasar”, y aunque me costaba entender que a sus 11 años el cáncer terminaba con él, creo que aprendí que hay que luchar hasta el final. Y cuando una mujer muy cercana a mí me contó de su aborto no supe que decir, mire sus ojos llenos de lágrimas y aunque ya habían pasado muchos años de eso, ella todavía no lo podía comprender. Y estoy segura de que la culpa que ella sentía era más por la sociedad que la condenaba que por su propia decisión, lo que sí creo es que ese paso no es tan simple como lo pintan por ahí, y aunque me considero una persona feminista no estoy a favor del aborto, porque creo que es otra forma de asesinar, quizás sea porque no he estado en esa situación pero también porque me pregunto: que hubiese pasado si todas las mujeres que enfrentaron circunstancias difíciles cuando supieron de su embarazo – no deseado en muchos casos – hubiesen decidido no tener a esos hijos?, cuanta gente valiosa no estaría a nuestro alrededor?, ni una misma quizás, y pienso también en aquellas que le dieron la espalda al mundo menos a su bebé y decidieron tenerlo sin importar más. El punto no es cuestionar la decisión de la madre siempre y cuando esa decisión sea de ella y no otros, ni de la sociedad, ni de la familia, ni de las carencias, ni de quien fue “aquel” que la embarazó, creo que hace falta pensar un poco más…

Micro-historia 3

Parece que se está poniendo el sol en su vida, su esposa lo ama con el alma y permanece despierta toda la noche junto a su cama en el hospital, mientras recuerda el día en que se casaron. Él, no sabe si falta algo más por hacer, él ya quiere partir pero su cuerpo insiste en vivir, y aunque las medicinas y el desgaste de sus órganos le cuentan las horas, él y su corazón siguen ahí, como esperando que llegue la muerte, como un alivio o como el punto final a esa larga enfermedad. Y aunque el quisiera irse, ese derecho tampoco depende de él, ni de la familia, ni de los médicos (eutanasia), es algo que no es muy fácil de explicar, es decidir morir o insistir por vivir, no sabemos aún…

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como una idiota…

Hace algunos días, leí una frase que me dejó paralizada, pocas palabras me han dejando tan helada como esa, decía: “la tía Daniela, se enamoró como se enamoran las mujeres inteligentes, como una idiota”. Ángeles Mastretta

Esta frase inmediatamente trajo a mi mente muchas escenas, muchas historias, muchos rostros, me sentí muy aludida, quizás porque todas mis historias de amor habían sido un completo desastre. Desastre de apatía, de egoísmo, de maltratos y abusos de todos los tipos, psicológicos, sexuales, económicos y físicos, no sé cuál es peor.

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Sin embargo ahora que veo las cosas con más calma no puedo dejar de admitir que le dediqué demasiado tiempo a mi trabajo y estudios, creo que fueron mi refugio durante años, quizás también el activismo y el excesivo servicio. Creo que aunque todas estas cosas las hice con profunda convicción y ganas, al mismo tiempo eran el refugio para mi soledad y me fueron aprisionando de a poco, me volvieron absolutamente vulnerable y demasiado ingenua para el amor. No sé si la profesión o los estudios sean condiciones necesarias para que una mujer sea una completa fracasada en su vida afectiva, pero ya van varios casos incluyéndome…

Creo que este grupo tiene rasgos bastante peculiares, muchas de estas mujeres provienen de hogares disfuncionales en los que el afecto paterno fue mínimo o ausente, otras crecieron cerca de un hombre agresivo, violento y abusivo, otras en cambio tuvieron un padre y hermanos perfectos, en fin no hay un patrón definido sin embargo este fenómeno del “amor idiota”, tiene muchos rasgos relacionados con la dependencia emocional, psicológica y sexual también, algunas personas dirán: ¿y bueno que tiene de malo?, tal vez nada, pero al mismo tiempo todo, porque estas circunstancias se convierten en las paredes de un círculo de amor enfermizo del que no es fácil salir y que deja profundas secuelas en el futuro.

Ahora soy testiga otra vez de esto, otra de mis amigas esta viviendo algo similar, ella es linda por sí sola, inteligente, profesional e intelectual, es dulce, inocente para muchas cosas, tiene todo para enamorarse “como idiota”, y ahora mismo llora por algún hombre de esos que disfrutan de los juegos a “dos puntas”, de las “eternas ilusiones”, o del simple hecho de querer “llevársela a la cama”. Yo pregunto: lo hacen a propósito?… seguro que sí…

Entonces, los conocimientos, la experiencia y la seguridad profesional nos dan autonomía o nos convierten en presas fáciles?. Existirá algún espacio en este planeta donde amar no sea una trampa para quien lo hace, dónde una no tenga que curarse las heridas eternamente, o dónde simplemente podamos dar y recibir amor?… Y la gran pregunta: ¿Es posible salir de esas relaciones enfermizas?… Yo creo que Sí, porque a la vez es como cualquier otra cosa en la vida, depende de una decisión propia, que puede costar terriblemente, que no es fácil de tomar, que causa dolor, y que requiere también de un poco de voluntad, pero sobre todo de abandonarse en el amor restituidor de Dios, así es…

Y después de más de una década de fracasos mi historia tuvo un final feliz, ese hombre, que a la vez es persona y un ser humano, tan vulnerable como yo, existía para mí apareció ahora y no antes, no sé por qué, quizás para que yo pueda fracasar, sufrir, y ahora a su lado yo pueda renacer.

cartas a jesús…

handsQue fueron enviadas por niños y niñas de un colegio del sur de Italia. Un maestro de primaria tenía por costumbre mandar a los alumnos que escribieran una carta a Jesús. A continuación, un extracto de algunas de las joyas de estos filósofos/as… que fueron recogidas en el transcurso de varios años.

Querido Jesús:

En carnaval me voy a disfrazar de diablo. No te importa, ¿verdad? – Miguel.

Querido Jesús:

¿La jirafa la querías hacer así?, ¿o fue un accidente? – Patricia.

Querido Niño Jesús:

Cuando tu padre hizo el universo, ¿no era mejor que en vez del domingo hubiera descansado los días de cole? – Enrique.

Querido Niño Jesús,

Gracias por el hermanito, pero yo lo que había pedido era un perro. – Gianluca.

Querido Niño Jesús:

¿El Padre Mario es amigo tuyo o sólo es un compañero del trabajo? – Antonio.

Querido Jesús:

¿Cómo es que hacías tantos milagros antiguamente y ahora ya no los haces? – Jacobo.

Querido Niño Jesús,

¿Tu las cosas las sabes antes de que se inventen? – Daniela.

Querido Jesús:

Cuando hiciste al primer hombre, ¿funcionaba bien como nosotros ahora? – Tomás.

Querido Niño Jesús:

¿Los pecados los marcas en rojo como hace la maestra ? – Clara.

Querido Niño Jesús:

Me gustaría saber cómo se llamaban tu buey y tu mula. – Valentina

Querido Niño Jesús:

Si no llegas a extinguir a los dinosaurios no habríamos tenido sitio nosotros. Lo has hecho muy bien. – Mauricio.

Querido Jesús:

Hemos estudiado que Tomás Edison descubrió la luz. Pero en la catequesis dicen que fuiste Tu.Yo creo que te robó la idea. – Daria.

Querido Niño Jesús:

Está bien que hagas tantas religiones, ¿pero no te confundes nunca?- Francisco.

Querido Niño Jesús,

¿Cómo es que no has inventado algún animal en los últimos tiempos? Tenemos los de siempre. – Laura.

Querido Jesús:

No te preocupes por mí. Yo miro siempre a los dos lados antes de cruzar. – Marco.

Querido Jesús:

En catequesis nos han dicho todo lo que haces. Pero cuando estás de vacaciones, ¿quién te sustituye? – Marina

Querido Niño Jesús:

Me gustaría que hicieras gente que no se rompa tanto. A mí ya me han puesto tres puntos y una inyección.

Sandra.

Querido Niño Jesús:

A lo mejor Caín y Abel no se mataban si hubieran tenido una habitación cada uno. Con mi hermano funciona. – Lorenzo.

Querido Jesús, te mando una poesía:

Te quiero porque con lo que nos das

Vivir nos harás,

Pero me tienes que decir

¿por qué nos dejas morir?

Daniel (8 años)

Querido Niño Jesús:

Por favor, mándame un cachorrito. Nunca te he pedido nada, lo puedes comprobar. – Bruno.

Querido Jesús:

Hace mucho que espero la primavera pero todavía no ha llegado. ¡No te la olvides ! – Silvia.

Querido Niño Jesús:

¡Qué listo eres! Todas las noches consigues poner las estrellas en el mismo sitio. – Caterina.

Querido Niño Jesús,

Yo soy italiano, ¿y tú? – Roberto

Querido Niño Jesús:

Para mí la máquina de coser es uno de tus mejores inventos. – Rosana.

Querido Niño Jesús:

Seguro que para ti es dificilísimo querer a todos en todo el mundo. En mi familia sólo somos cuatro y yo no lo consigo. – Violeta.

Querido Niño Jesús,

Me gusta mucho el padrenuestro. ¿Se te ocurrió enseguida o lo tuviste que hacer varias veces? Yo siempre que escribo algo lo tengo que repetir. – Andre

Querido Niño Jesús:

A veces pienso en ti aunque no esté rezando. – Ricardo.

Querido Jesús:

De todos los que trabajan contigo, yo prefiero a S. Pedro y S. Juan. – Rino.

Querido Niño Jesús:

Si me miras el domingo en la Iglesia, te enseño mis zapatos nuevos. – Miguel

Querido Niño Jesús:

Ya no he vuelto a sentirme sola desde que descubrí que existes. – Nora.

Querido Niño Jesús,

por favor pon un poco de vacaciones entre Navidad y Semana Santa. Es que ahora en medio no hay nada. – Marco

Querido Jesús,

¿De verdad eres invisible? ¿O es sólo un truco? – Juan.

Querido Niño Jesús:

No creo que pueda haber un Dios mejor que tu. Bueno, quería que lo supieras. Pero no creas que lo digo porque eres Dios, ¿eh? – Valerio.

Querido Niño Jesús:

¿Tú cómo sabías que eras Dios? – Carlos.

los matices de la navidad…

La Navidad tiene muchos matices, para unos es un tiempo de consumo desmedido, compras y cientos de compromisos, para otros es una época como cualquier otra, que se mira con cierta indiferencia y en la que se cuentan los días para que el escándalo pase. Para otros en cambio es la única oportunidad en el año quizás de poder recibir visitas, de recibir un regalo, caramelos o un abrazo también.

imagen32Este fin de semana tuvo un tinte bastante especial, pude viajar y compartir un tiempo con niños y niñas de una comunidad indígena de mi país*, y aunque suene irónico, un pueblito de páramo puede ser un mundo diferente para los y las que vivimos en las ciudades. No sólo por las distancias y el frío tremendo del páramo, sino por las distancias simbólicas que nos separan de esta gente, muchas veces barreras económicas o sociales que nosotros hemos creado, distancias culturales absurdas.

El frío se congela cuando esos ojos de niños y niñas nos miran expectantes, con temor, dulzura y picardía también, y estoy segura de que el amor en los ojos, la calidez de unos brazos y manos juntas pueden vencer cualquier barrera existente. Me llama la atención la entereza de estas personas, su dignidad por la vida, quizás porque nosotros a veces la perdemos, porque también lo que nosotros llamamos “condiciones de pobreza”, no tiene la misma significación para ellos y ellas, porque quizás sus vidas son más “ricas” que las nuestras, porque quizás tienen un sentido más desarrollado de la vida que les permite distinguir entre el precio y el valor.

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Cantar, reír, jugar, mirar globos de colores, comer dulces, aprender palabras en “quichua” y demás, nos hicieron olvidar el frío y reconocer este hermoso lugar, lleno de gente profunda, trabajadora y honesta y  creo que son estas cosas las que me llenan la vida y el alma, las que me hacen saber que sigo viva, que mis manos y mis palabras pueden alegrar un corazón…

Apuntes del viaje:

* La comunidad de Oyacachi, posee una población estimada de 512 habitantes se encuentra en el cantón El Chaco, ubicado en la Provincia de Napo (Ecuador) y está delimitado: al Norte por la provincia de Sucumbíos, al Sur por los cantones Quijos y Loreto, al Este con la provincia Francisco de Orellana; y, al Oeste por la provincia de Pichincha. Ver más: http://www.oyacachi.org.ec

Al visitar la comunidad, nos encontramos con la inauguración de un centro artesanal donde se venden las artesanías que la gente realiza en madera tallada, los adornos y la pintura en colores nacarados es hermosa y de gran calidad. Este centro artesanal es parte de un proyecto de protección ambiental y turismo sustentable de varias agencias de cooperación internacional, habrá que darle un ojo para ver que proponen, tengo mis reparos con estas entidades y sus agendas, sobre todo porque Oyacachi es una reserva natural.

*** Otra Navidad, afuera… ***

hands_2Hace tanto que no recibía un abrazo como esos, la verdad es que me quedé sin palabras y con unas pocas lágrimas ahogadas, cuando estos niños sin haberme visto antes en su vida salieron llenos de alegría a darme un gran abrazo. Este día compartimos una salida con los niños y niñas hijos de las mujeres encarceladas.

El sol fue un buen aliado para que podamos salir con estos/as pequeños/as, cantamos y reímos, jugamos en el agua, pintamos de colores sus caritas, compartimos comida, caramelos y demás.

Y a veces pienso que estos momentos son mucho y nada a la vez, porque para estos niños y niñas cada día es más difícil que otro, unos viven con sus madres en prisión, otros en centros de cuidado infantil del gobierno, otros con familiares o desconocidos también, y otros simplemente no alcanzan a vivir.

Y para muchos será imposible comprender su situación y la de sus madres porque nacieron ahí y la cárcel es su casa. Otros podrán sufrir situaciones de violencia y maltrato y para muchos éste será el único camino a seguir.

Y recuerdo esos ojos llenos de esperanza y alegría que miraron este día, su cariño desinteresado, su amor genuino y sin falsedad, y pienso que de alguna manera este momento y estas circunstancias estaban escritas, y que la Navidad fue un pretexto para encontrarnos, para darnos, para poner en práctica un poco de la fe y para ejercitar el amor…

*** Mi abrazo profundo a esas mujeres en la prisión, a las que sus errores con o sin razón

también les cobraron el precio de su maternidad… ***back1

los límites de la memoria

Uno de mis ensayos sobre memoria, historia e identidad…

La historia es un entramado de memorias, estas memorias son el conjunto de recuerdos de uno o varios individuos que formaron parte de una colectividad. Hallbwachs, sostiene que todos los recuerdos se inscriben dentro de marcos sociales como: la familia, religión, condición social entre otros, o a su vez en etapas de vida y eventos que marcaron un referente histórico. Parafraseando a Hallbwachs, podemos decir que la memoria necesita apoyarse de elementos explicativos fuera de ella que sustenten y expliquen lo que se narra y lo que sucedió.

En este sentido, el autor sostiene que: “Las creencias sociales, cualesquiera que sea su origen, tienen una doble condición: son tradiciones o recuerdos colectivos pero también son unas ideas o unas convenciones del conocimiento del presente”[1]. Es decir que la memoria según el marco histórico en el que sea evocada tiene implícitas condiciones del presente que se mezclan con elementos del pasado, es por esto que los grupos sociales que la reconstruyen pueden tomar u omitir aspectos constitutivos de los acontecimientos. Así: “Las ideas del presente son capaces de oponerse a los recuerdos, apartarlos y transformarlos porque las ideas son la expresión de una experiencia colectiva.”[2]. Todo esto indica que los grupos integrantes de la sociedad reconstruyen su pasado desde el presente. El autor menciona que los recuerdos son imágenes que se graban en la consciencia de los individuos, estas imágenes pueden tener múltiples matices, visiones, intereses, ocultamientos, entre otros elementos que podrían ser los condicionantes que deformen la memoria.

Haciendo referencia a Ricoeur, es evidente que el conjunto de recuerdos forman parte de una memoria, y estos recuerdos son elementos de una historia, por lo que es necesario defender la veracidad de los recuerdos en base a la necesidad de permanencia y trascendencia de una historia individual o colectiva. Ricoeur, dice que podemos referirnos al pasado “por medio de las huellas”[3], las que pueden ser las marcas de la memoria, representadas en rituales y conmemoraciones grupales. De la misma forma el testimonio es un elemento fundamental para el rescate de estas huellas porque constituye la voz de algo que pasó o de alguien que estuvo allí, porque fue visto o dicho por alguien. Al referirse a los recuerdos sostiene que: “nuestros recuerdos se presentan en forma de imágenes”[4], de ahí que el desarrollo de la imaginación puede llegar a ser cuestionable por la subjetividad implícita. Y cito a Ricoeur para explicar esto:

La imaginación está autorizada para soñar, a la memoria en cambio, se la exhorta a ser verdadera. A la imaginación le pedimos que sea creativa, inventora, libre, no coartada, en tanto que a la memoria le pedimos que represente con fidelidad, verazmente, aquello que no es, pero que alguna vez fue.”[5]

Entonces la memoria tiene una obligación de veracidad que debe ser fiel a la narración de ese recuerdo. Frente al planteamiento de Hallbwachs, de la memoria reconstruida con posibilidades de deformación y la posición de Ricoeur por la defensa de la veracidad de la memoria, me parece interesante matizar con el pensamiento de Elizabeth Jelin, quien toma en cuenta otros elementos respecto a ambas visiones, y cito:

Ubicar temporalmente a la memoria significa hacer referencia al “espacio de la experiencia” en el presente. El recuerdo del pasado está incorporado, pero de manera dinámica, ya que las experiencias incorporadas en un momento dado pueden modificarse en períodos posteriores. (…). Las experiencias se impregnan unas de otras.[6]

La memoria puede modificarse porque el hecho histórico descrito está sujeto a la experiencia personal de quien lo narra o documenta, el cual se impregna de su subjetividad. Por ende la reconstrucción estará matizada por lo que se desea o necesita recordar, por quién lo recuerda y desde donde lo hace. De la misma forma si la memoria está inscrita en marcos sociales también esta sujeta a cambios y transformaciones:

Nuevos procesos históricos, nuevas coyunturas y, escenarios sociales y políticos, además no pueden dejar de producir modificaciones en los marcos interpretativos para la comprensión de la experiencia pasada, (…), la constante transformación y cambio en actores y procesos históricos.[7]

Esto no quiere decir que no sea importante la veracidad de la memoria sino que el proceso de reconstrucción debe ser visto como un ejercicio de trabajo de la memoria, como Jelin lo plantea: “el desafío de superar las repeticiones, superar los olvidos y los abusos políticos, tomar distancia y al mismo tiempo promover el debate y la reflexión activa sobre este pasado y su sentido para el presente/futuro”[8]. La superación de la memoria es tomar en cuenta los procesos que la constituyen y no enfocarse solamente en lo documental o cuantitativo.

Ya no se trata de mirar a la memoria y el olvido desde una perspectiva puramente cognitiva, de medir cuánto y qué se recuerda o se olvida, sino de ver los “cómo” y los “cuándo”, y relacionarlos con factores emocionales y afectivos.[9]

Para la construcción de la memoria es necesario valerse de las huellas del pasado, de los registros, documentos, testimonios etc., todo en busca de la veracidad de la memoria, es decir ir más allá de lo cuantitativo. Entender y contextualizar los marcos sociales sobre los que se asentó aquella memoria y los cambios a que fueron sujetos. Sobre todo tomar en cuenta, como dice Jelin: “La diversidad de maneras de pensar el tiempo y en consecuencia, de conceptualizar la memoria”.[10]. Entonces si la memoria es evocada por uno o más individuos con múltiples visiones e intereses es importante entender que: “hay contradicciones, tensiones, silencios, conflictos, huecos, disyunciones, así como lugares de encuentro y aun “integración”. La realidad social es compleja, contradictoria, llena de tensiones y conflictos. La memoria no es una excepción”.[11]


[1] Maurice Hallbwachs, Los marcos sociales de la memoria, Barcelona, Anthropos, 2004, pp. 343

[2] Ibíd. pp.338

[3] Paul Ricoeur, “Definición de la memoria desde un punto de vista filosófico” en Varios, ¿Por qué recordar?, Barcelona, Granica, 2002, pp.24

[4] Ibíd… pp.25

[5] Ibíd… pp.26

[6] Elizabeth Jelin, Los trabajos de la memoria, Madrid, Siglo Veintiuno, 2002, pp.13

[7] Ibíd… pp.13

[8] Ibíd.… pp.16

[9] Ibíd.…pp.19

[10] Ibíd.…pp.23

[11] Ibíd.…pp.37