extraña fidelidad…

Cuando estoy a punto de terminar esta rápida y digerible semana, quisiera contarles otra de esas historias incomprensibles que llenan el mundo, y que por segunda vez me han puesto a pesar seriamente en esa idea, invento, mito o gran verdad llamada: Fidelidad…

Ayer pude conversar con un buen amigo, esos de aspecto cómodo y amable que denotan mucha confianza y calidez, lo que hace posible que podamos tener una buena conversación entre bromas y reflexiones.

En medio de la comida que compartimos, él empezó su relato, y para no ser infidente solo quiero ir al punto, su dilema consistía en la difícil decisión de serle fiel o no a su esposa, con quien lleva casado más de una década, además de tener unos hermosos hijos. Y entre sus argumentos se destila ese deseo de conocer, vivir, experimentar y demás sentimientos y pasiones que a veces se nos desbordan a los seres humanos, junto con la apatía y cansancio de un matrimonio de años tal vez. Quizás todos estos argumentos son válidos, quizás las distancias físicas y emocionales nos coloquen en situaciones extremas como esta, quizás la idea de la fidelidad sea algo pasado de moda, para “los abuelos”, quizás sea fácil olvidar por un instante todo lo que en algún momento se atesoró…

Cuando él terminó de hablar sólo pude mantenerme en silencio y mirar mi vaso de agua, y aunque tenía tanto que decir y comentar sólo pensé a mis adentros…Esto es tan extraño, es la segunda vez que me encuentro en esta situación, y no sé que hacer…cry

Y aunque me puse en su lugar, también pensé sobre mí misma, en cómo yo podría traicionar a la persona que amo, a esa persona que esperé durante años y que al fin llegó…?

Cómo podría engañarme a mí misma, a mis convicciones, a mis verdades, por una efímera pasión…?

Cómo podría cambiar todo lo que tengo, lo que he vivido, sufrido, llorado y reído… tal vez por nada…?

Quién me garantiza que ganaré esa partida?, Para qué?, Hay algo que justifique una mentira, un engaño, una traición?… Tal vez esta relativa postmodernidad?…

Por un instante tuve ganas de llorar mientras mi pareja tomaba mi mano…

A penas unas palabras muy firmes y cortantes le pude decir a mi amigo… la verdad estas cosas me congelan el alma y que aun no las puedo entender…