trabajo infantil…

Niños pescadores - Salinas / Ecuador

Niños pescadores - Salinas / Ecuador

A propósito de esta foto, que tomé hace unas pocas semanas en una de las playas de mi país, que por cierto no son cualquier lugar, puesto que la mayoría de gente que vive a los alrededores tiene mucho dinero, factor que sin duda genera varios contrastes frente a las familias de pescadores que obviamente no lo tienen. Es por esto que esta escena me llamó mucho la atención ya que los niños siguen siendo una importante fuerza de trabajo para las familias empobrecidas, en este caso pescadores.

Y esta escena como otras más me dan vueltas por la cabeza cuando miro niños y niñas vendiendo caramelos, limpiando vidrios, haciendo malabares en los semáforos, cantando en los buses o pidiendo caridad simplemente. La verdad es que me indigno y a la vez siento tanta impotencia, y muchos dirán: haz algo!, si hago lo que puedo o tal vez nada, sin embargo pienso en todos los casos que al mismo tiempo se reproducen en otros lugares, a la vista y paciencia de todos…

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Fuente:Periódico Digital “El Otro Cine” – 8vo EDOC

Este sábado pude ver el documental Los Herederos, del director mexicano Eugenio Polgovsky, que trata a modo de denuncia sobre los diferentes casos de trabajo infantil en México, específicamente en zonas rurales. Es una producción bastante descriptiva, bien lograda visualmente, no en vano ha ganado varios premios internacionales y ahora formó parte de la muestra del 8tvo Festival de Cine Documental EDOC. Y como no soy una experta en lo que a cine documental se refiere, ni en lo conceptual ni en lo técnico estrictamente, solo me permitiré hablar de lo que el documental causó en mí.

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Fuente:Periódico Digital “El Otro Cine” – 8vo EDOC

Quizás una catarsis sutil de imágenes reales que sin narraciones dicen todo y más, quizás una avalancha de nostalgia por algunos instantes de mi niñez, que si bien no se realizó en ninguna de las condiciones que narra la película, tampoco está tan lejos de varias tareas que como “niña”, tuve que hacer. También sentí la ternura que sólo el rostro de un niño/a reflejan y a la vez una sensación de intensa impotencia, me parece que las realidades de subsistencia para los adultos, en cualquier situación es más llevable, sin embargo cuando se trata de niños y niñas el problema se multiplica por mil.

Es que sigue siendo como un golpe exabrupto el ver a los niños y niñas realizando tareas que sólo adultos deberían realizar, verlos fuera de sus mundos de juego y crecimiento, obligados a hacer, ser y madurar de manera acelerada, y pienso en todas las secuelas que esto deja en una vida y pienso que esto también es parte de las vidas de estas personas quienes no miran esto como un problema, sino como algo normal o “hereditario”,  porque el trabajo a temprana edad es y ha sido la subsistencia de sus familias durante generaciones. Es que la fuerza laboral en el campo es tan necesaria como cada cosecha, de ahí que los hijos sean vistos con esta función en sí, aunque todas estas cuestiones estén atravesadas por el nulo acceso a la educación, inexistente planificación familiar, insipiente alimentación y demás. Entonces me vuelvo a preguntar, la cultura también debe ser revisada?, las prácticas de equidad en realidad son aplicables?, terminará en el mundo el trabajo infantil?

Por otro lado y para terminar, este documental me ha parecido un gran aporte de denuncia al tema, pero tampoco propone alternativas de cambio, tal vez no sea ese su interés, y así como es un gran aporte también está en el filo de lo que se llama: “la porno miseria”, y entonces que será mejor decir o callar?, cómo decir y cómo callar…

Notas: