como una idiota…

Hace algunos días, leí una frase que me dejó paralizada, pocas palabras me han dejando tan helada como esa, decía: “la tía Daniela, se enamoró como se enamoran las mujeres inteligentes, como una idiota”. Ángeles Mastretta

Esta frase inmediatamente trajo a mi mente muchas escenas, muchas historias, muchos rostros, me sentí muy aludida, quizás porque todas mis historias de amor habían sido un completo desastre. Desastre de apatía, de egoísmo, de maltratos y abusos de todos los tipos, psicológicos, sexuales, económicos y físicos, no sé cuál es peor.ATT00009

Sin embargo ahora que veo las cosas con más calma no puedo dejar de admitir que le dediqué demasiado tiempo a mi trabajo y estudios, creo que fueron mi refugio durante años, quizás también el activismo y el excesivo servicio. Creo que aunque todas estas cosas las hice con profunda convicción y ganas, al mismo tiempo eran el refugio para mi soledad y me fueron aprisionando de a poco, me volvieron absolutamente vulnerable y demasiado ingenua para el amor. No sé si la profesión o los estudios sean condiciones necesarias para que una mujer sea una completa fracasada en su vida afectiva, pero ya van varios casos incluyéndome…

Creo que este grupo tiene rasgos bastante peculiares, muchas de estas mujeres provienen de hogares disfuncionales en los que el afecto paterno fue mínimo o ausente, otras crecieron cerca de un hombre agresivo, violento y abusivo, otras en cambio tuvieron un padre y hermanos perfectos, en fin no hay un patrón definido sin embargo este fenómeno del “amor idiota”, tiene muchos rasgos relacionados con la dependencia emocional, psicológica y sexual también, algunas personas dirán: ¿y bueno que tiene de malo?, tal vez nada, pero al mismo tiempo todo, porque estas circunstancias se convierten en las paredes de un círculo de amor enfermizo del que no es fácil salir y que deja profundas secuelas en el futuro.

Ahora soy testiga otra vez de esto, otra de mis amigas esta viviendo algo similar, ella es linda por sí sola, inteligente, profesional e intelectual, es dulce, inocente para muchas cosas, tiene todo para enamorarse “como idiota”, y ahora mismo llora por algún hombre de esos que disfrutan de los juegos a “dos puntas”, de las “eternas ilusiones”, o del simple hecho de querer “llevársela a la cama”. Yo pregunto: lo hacen a propósito?… seguro que sí…

Entonces, los conocimientos, la experiencia y la seguridad profesional nos dan autonomía o nos convierten en presas fáciles?. Existirá algún espacio en este planeta donde amar no sea una trampa para quien lo hace, dónde una no tenga que curarse las heridas eternamente, o dónde simplemente podamos dar y recibir amor?… Y la gran pregunta: ¿Es posible salir de esas relaciones enfermizas?… Yo creo que Sí, porque a la vez es como cualquier otra cosa en la vida, depende de una decisión propia, que puede costar terriblemente, que no es fácil de tomar, que causa dolor,  y que requiere también de un poco de voluntad, pero sobre todo de abandonarse en el amor restituidor de Dios, así es…

Y después de más de una década de fracasos mi historia tuvo un final feliz, ese hombre, que a la vez es persona y un ser humano, tan vulnerable como yo,  existía para mí apareció ahora y no antes, no sé por qué, quizás para que yo pueda fracasar, sufrir, y ahora a su lado yo pueda renacer.

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