“Ay, mi país, la tristeza”, Adiós a Néstor Kirchner

Hoy ha sido un día duro para nosotros

Digo nosotros porque digo Tito y yo pero digo gran parte del pueblo argentino.
Digo que hoy, en la plaza, cantando nuestro himno, se nos cayeron las lágrimas como hace tiempo no se nos caían, levantando los dedos en V (yo) o el puño en alto (Tito). Eramos miles los que llorábamos. Son millones los que lloran.

Y seguimos acá ahora, abrazándonos con compañeros por mail y por teléfono, rememorando, comprometiéndonos a continuar aportando para que los cambios que se iniciaron con el gobierno de Néstor Kirchner -nosotros lo votamos, pero éramos una solemne minoría del 22%!- sigan produciéndose.

Mañana escribiré algunas reflexiones que Tito no escribirá por su condición de ágrafo pero que yo trataré de poner en palabras.

Porque hay que reflexionar hoy sobre el futuro de nuestro país. “Ay, mi país, la tristeza” como escribió Zitarroza en su Adagio que hoy, Andrés Calamaro recordaba…

Los signos que nos dan fuerza son los miles y miles que caminando y conmovidos llenaron la Plaza de Mayo sin ninguna organización por detrás para decir que éste es un país mejor y distinto. Un país donde muchos y muchas podemos vivir bien. Y donde los que aún no viven bien, tienen ahora esperanzas.

Y yo, y ustedes comprenderán por qué, no puedo dejar de pensar en esa mujer, nuestra presidenta, que acaba de perder al hombre con quien vivió desde jovencita y que se queda sin él, y que ve que sus hijos se quedan sin él, y que además, no puede recogerse a llorarlo porque debe gobernar el país.

Tal vez, a la distancia, a algunos de quienes mando este mail les costará comprender lo que digo. No importa. Siento que quiero decirles lo que sentimos y nos pasa.

Quiero decirles que se murió el hombre que fue capaz, como presidente, de ejercer su condición de comandante en jefe de las fuerzas armadas y de hacer retirar las fotos de los dictadores de la Escuela Militar. Parece sencillo o intrascendente. Sin embargo, fue enorme:porque significó la decisión de que serían juzgados los culpables de todos los que murieron y sufrieron, porque también fue el presidente que logró que se acabaran las leyes de punto final y hoy tenemos los juicios que condenan a los genocidas.

Quiero decirles que murió el hombre que fue capaz de decirle no a Bush y al ALCA y que inició ese ciclo que hoy bien sintetizó un ex radical , hoy miembro de Concertación Forja -sector radical aliado al gobierno-: cuando asumió Néstor Kirchner era miles los que revolvían la basura en busca de comida; hoy, en el congreso, los diputados representantes de los trabajadores por el partido gobernante, pelean una ley para que los trabajadores participen en las ganancias de las empresas. Y ojo, eso no quiere decir que no sigan habiendo pobres.

Quiero decirles que hoy -y podrá parecer una estupidez pero por favor, no lo es!!!!- se murió el presidente que recibió en su despacho al Mingo, sí a mi viejo, al “ciudadano de Villa María” como a él le gustaba denominarse, para recibir de sus manos el retrato (horrible, pro cierto) que le había pintado….Muchas veces, más de las que he sabido reconocer, he pensado en esa obstinada locura de mi viejo (que a mí medio me avergonzaba) llevándole su cuadro al presidente. Locura de viejo agrandado que se creía pintor pero por sobre todo ciudadano, y he pensado en ese presidente que lo recibió y se sacó una foto con él, él que nada significaba políticamente…. pero que fue a decirle “lo respeto”!

Quiero decirles que hoy se murió el hombre que según tantas y tantos hoy dicen con sus flores, sus cartelitos hechos a mano o con su militancia organizada, reavivó el sentido de la política, del valor de la política.

Quiero decirles que no he compartido totalmente ni su pensamiento ni sus medidas gubernamentales. Hubo varias que he discutido fuertemente. Y lo mismo puedo decir respecto del pensamiento y de las medidas de la presidenta. Pero por eso vale que hoy lloremos y nos comprometamos. Porque existe hoy, y se fue construyendo desde 2003, complejamente, la posibilidad de que muchas y muchos con más o menos contradicciones, sintiéramos y sintamos que un rumbo distinto es posible en nuestra tierra.

Tito ya duerme.
Yo todavía estoy acá. Me cuesta despegarme de las imágenes y de las voces que desde la televisión -ya sabemos que vivimos en una sociedad mediatizada!!!- hablan de este país nuestro, de este lugar donde hemos luchado, sufrido y esperado y donde aspiramos a dejar los huesos en medio de más justicia.

Y como estoy pegada a las imágenes escucho a Susana Rinaldi, nuestra gran tana, diciendo que ese hombre “nos devolvió la posibilidad de creer que lo posible no es una utopía”. Lo decía hablando del deshacernos de nuestra deuda con el FMI pero luego también lo dijeron las lesbianas y gays que lucharon por sus derechos  y los actores que dicen que encontraron en él quien comprendiera que los derechos intelectuales eran legítimos y lo dicen las comunidades bolivianas y peruanas que sienten que se avanzó en regulaciones contra la discriminación… Vaya diferencias,  pero vaya capacidad de contener demandas y problemas.

Nosotros, Tito y yo, ya somos viejos. Hemos pasado tantas cosas. Hoy nos lo decíamos. Cuántas más cosas hemos de ver… La primera vez y única vez -debo reconocerlo- que me pegaron una cachetada en mi casa fue cuando murió Evita (yo tenía como 7 años) y yo dije conmovida en la escuela un poema en su homenaje y mi hermana llegó antes a mi casa -casa de radicales- y me “acusó”. Después… las cachetadas fueron más duras y no tan individuales. Fueron todos nuestros compañeros y tantos otros que no lo eran,  perseguidos, encarcelados, muertos. Fue la prisión enorme de Tito y fue mi exilio y el de Alfredo y Joaquín y fue nuestro Ernesto peruano. Fue el volver de la cárcel y del exilio. Fue no encontrar, durante muchos años, más que ese lugar productivo sin dudas, pero siempre insuficiente, de la actuación en espacios sociales y académicos. Y fue durante estos años sentir, como tantos, que de nuevo podíamos apostar.

Dice Tati Almeida, una de las madres de Plaza de Mayo, “se nos fue otro hijo”. Habrá quienes piensan que es una brutal exageración. En nuestro actual contexto, entiendo a esa vieja luchadora. Se fue alguien que creyó que sin verdad y justicia no es posible la restauración de nuestra sociedad rota. Son muchos los que creemos eso.

Ojalá estemos a la altura de las circunstancias.
Y entonces, les escribo esto para decirles que hoy, por esta muerte, Tito y yo hemos hecho una suerte de enorme insight en nuestra vida y que estamos dolidos pero con ganas.  Y no era capaz de irme a domir sin deícrselo a ustedes, para que nos sepan.

Un abrazo

Marita Mata

Argentina

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Nicaragua fugaz…

Vista del Mar Caribe desde Bilwi - Puerto Cabezas

Sería absurdo pensar que los lugares no dejan huellas en nosotros, así como las personas, las circunstancias y las cosas. Es indudable así mismo que los lugares nos transforman, nos dejan ver cosas que jamás pudimos siquiera imaginar. Y aunque las preguntas sean las mismas como, a dónde iré?, que rostros miraré?, que sabores y olores probaré?, y quizás la pregunta más esperada, cuando regresaré?, nos dejan saber que estar en otro lugar nos trae un sinfín de cuestionamientos.

Debo confesar que este viaje para mí fue una experiencia muy distinta desde el principio, quizás porque el desafío laboral que me esperaba era muy grande o porque me estresé demasiado. De lo que sí estoy segura es de que no siempre estoy lista a alejarme de lo que quiero y tampoco sé si mi cuerpo está listo para tantas emociones y sabores diferentes.

Esta vez tuve que luchar más con mi intolerancia, con mi poca comprensión de las cosas que no salen siempre como yo quisiera, con los tiempos, las distancias y hasta con el clima. No sé en que parte del camino olvidé que las dinámicas en otros espacios siempre son otras, los tiempos son otros, las reacciones son distintas, la gente es diferente. Todo esto hace que los planes deban cambiarse o adaptarse a las nuevas circunstancias, lo cual no siempre es del todo fácil, pero se intenta, la vida es un intento contínuo…

Bilwi -Puerto Cabezas

No pensé que alguna vez iba a estar en Nicaragua, había leído y escuchado mucho de su historia política, de esa peculiaridad de estar en la mitad de dos océanos, de la calidez de su gente y un poco más. Pero tampoco pensé llegar tan lejos, a la esquina de Nicaragua tal vez, Bilwi – Puerto Cabezas, un lugar hermoso y distante del bullicio de cualquier gran ciudad.

El calor y la brisa de mar aliviaron la tensión que tenía por el peculiar viaje en avioneta. Creo que hasta ahora no puedo dejar de conmoverme al ver a hombres y mujeres tan comprometidos con sus comunidades, con sus radios, es gente que cree que trabajar por educar para mejorar la calidad de vida de su gente, es algo que todavía vale la pena. Cuando miro el rostro de los compañeros indígenas no puedo dejar de cuestionarme tantas cosas, como las enormes diferencias del mundo de las comunidades frente a las grandes ciudades y el desmedido consumo y materialismo que las envuelve. Pienso en las múltiples carencias de estas personas, como agua, energía eléctrica, caminos vecinales, salud, educación etc. También pienso en sus enormes riquezas, su cultura y su forma de ver y de “sobrevivir” tal vez,  en su mundo. Y aun no sé quienes son o somos los desarrollados y quienes son los que carecen de desarrollo, si ellos o nosotros, no sé todavía que es el desarrollo, si es ayuda o paliativo u otra forma de invasión, no lo sé.

En este cruce de historias me encontré con una gran mujer, hija de la revolución, llena de ideas, propuestas y respuestas, para lograr cambios y alianzas, una mujer admirable sin duda, un ejemplo inspirador de trabajo y pasión.

Creo que estoy en un cambio de estación en mi vida, he cumplido 29 años y las cosas no dejan de sorprenderme, tal vez esto sea bueno para que no me canse de aprender y también para que pueda dar un poco más y con más generosidad. Este tiempo me vino bien a pesar de todas mis inconformidades, he podido pensar más sobre el valor de las cosas, de la compañía de la gente que amo, de la necesidad de recurrir a lo sencillo y amarlo en una mayor dimensión y pensar que siempre hay un fin superior y que el camino no tiene por qué ser tan complicado para llegar a lo que siempre se esperó.

Agradezco a Dios por estas pausas en mi vida, espacios necesarios para abandonarme en sus brazos, para reconocerlo en los rostros de la gente, escucharlo en el mar, mirar sus ojos en el sol que se oculta entre las nubes y sentir su cuidado al anochecer.

Mis notas de viaje:
•    Demasiadas horas de vuelo he tomado 8 aviones en total – esto no contribuye al medio ambiente –
•    Ir en una avioneta de “La Costeña”, por la Costa Caribe – si el clima nos ayuda – es tremendo, como ir en una bicicleta por camino empedrado, aunque la sensación de vacío es espantosa desde el aire.
•    Nada más hermoso que ver el Océano Atlántico desde las alturas, las olas, los vientos, el mar – mi lugar favorito –
•    Muy recomendable probar el Ceviche Peruano, si se pasa por el aeropuerto de Lima.
•    Probar el “Guaul” Nicaragüense (bebida de plátano, queso y leche de coco, es como tomarse un pastel), delicioso.
•    Importante recordar que la dieta en Centroamérica está basada en fréjol (frijol), y muchas frituras.
•    Gastos estimados (Sept 2010), Tickets aéreos $950 (TACA – El monopolio en Centroamérica). Alojamiento en Managua $35.00 (por noche en promedio), cotización: Moneda – Córdobas Cs//21.53 x $1 dólar americano (el dólar es aceptado como moneda alterna). Un almuerzo puede costar entre Cs/80 y 180 (4 y 12 dólares). La artesanías son baratas.
•    “Tinqui pali” =  Muchas gracias en idioma Mizquito (propio de las comunidades indígenas de Nicaragua)

Ver fotos en Flickr

inequidad laboral…

Comparto ahora un interesante y sencillo video sobre la equidad laboral.

Este video me ha hecho pensar mucho en toda la suerte de artificios que tenemos que hacer o padecer algunas mujeres por conseguir un empleo, mantenerlo y ganarnos el sueldo que merecemos (en el mejor de los casos). Resulta complicado el tema laboral cuando te enfrentas cada día a un sistema poco equitativo y patriarcal en el que todo el tiempo debes esforzarte por legitimar tu discurso – frente a hombres generalmente – como si tu criterio profesional no fuese suficiente para tener la razón… opinen ustedes.

amigos que…

Alguien….

Que me mire a los ojos cuando hablo.
Que escuche mis tristezas y angustias con paciencia y aún cuando no comprenda, respete mis sentimientos.

Necesito de alguien que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en cosas misteriosas, desacreditadas, casi imposibles como la amistad, la democracia, la justicia, la sinceridad, la familia, el amor y Dios.

Que se obstine en ser leal, simple y justo.
Que no se vaya si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuando eso sea muy poco para sus necesidades. En esta búsqueda empeño mi propia alma, pues son una amistad verdadera, la vida se torna más feliz, más rica y más bella.

apuntes sobre neomachismos…

Revisemos algunos apuntes sobre los Neo-Machismos

Imaginemos una situación de una relación de un hombre y una mujer, en la que alguien se voltea y dice “Estás siendo demasiado emotivo/a, ya no quiero seguir con esta conversación hasta que lo calmes y podamos hablar de esto en forma racional”. Quién dice esto en la familia? Esta situación resulta todo un tema en las relaciones personales, se podría analizar psicológicamente como un asunto de personalidades. Pero la teoría social nos ayuda a superar esta personalización, porque reconocemos una relación de poder que se está ejerciendo ahí. Cuando de esta manera dejo en silencio a mi pareja, puedo sentir el respaldo de toda la sociedad. Porque al decirle que es irracional, le estoy diciendo “no tienes derecho a hablar”, le estoy diciendo que las emociones y que los sentimientos son poco o nada razonables y que por lo tanto, no son fuente de conocimiento.

Lo que tiene consecuencias muy profundas, porque refuerza nuestra concepción del conocimiento objetivo y establece una relación entre los géneros con base en el poder. Además, es una de las responsabilidades de los hombres el disciplinar y hacer que sus parejas entren al orden, porque “saben” que ellas son irracionales. Este proceso se vuelve parte de la legitimación de la violencia doméstica, pero también se vuelve parte de la legitimación de una violencia que no se nombra nunca. Es parte de una miseria privada que no puede ser expresada y escuchada.

Apenas recientemente algunos teóricos de la filosofía y la teoría social han empezado a considerar las implicaciones de ese sufrimiento y de ese silencio, pero sabemos que se basa profundamente en las concepciones dominantes de la masculinidad.

Debemos repensar que el lenguaje está basado en el género y que los hombres y las mujeres crecen con relaciones diferentes a su lenguaje.

Un tema para ser estudiado cuidadosamente reside en cómo aprendemos a escuchar y cómo aprendemos a hablar, cómo es que los hombres en particular desarrollamos una relación en la cual lo que es importante es el hablar y lo que es difícil es el escuchar. A veces escuchamos, pero nada más para poder hablar.

Hemos notado cuando le preguntamos a un hombre sobre qué siente y nos contesta lo que piensa, sin tomar en cuenta que nuestras más profundas creencias están relacionadas con nuestros sentimientos más profundos.

Mitos
Probablemente para los niños y las niñas a diferente edad, pero posiblemente a los 8 o 9 años, de repente existe un cierto miedo hacia el excesivo acercamiento entre los hijos y padres, porque temen que la emoción se pueda
relacionar con la homosexualidad. Así, hay una sensación de que el padre tiene que involucrarse en la disciplina del niño, lo cual implica una separación entre el niño y su padre a una edad específica del primero.

Con las niñas, sucede en distintas formas debido a que se teme que esta relación se vuelva sexual en el momento en que el padre se siente intranquilo al tener a su hija sentada sobre las piernas. Así, hay un cambio en la relación y un movimiento mediante el cual encontramos que la estructura de la masculinidad asume una forma cultural que tiene que ser analizada cuidadosamente

Asimismo, el hombre siempre ha debido demostrar a la mujer no solo fortaleza física por su apariencia y figura corporal, sino por su resistencia a los desafíos de la vida y por su capacidad para enfrentar responsabilidades y aprovechar oportunidades. Por otra parte, los hombres suelen mostrar a las mujeres urgencia por hacerlas sentir bien desde el punto de vista sexo-erótico. Se manifiestan además seductores, polígamos (muchas mujeres a la vez) y hacen gala de un desempeño sexual exitoso

Los hombres incorporan hábitos sociales como el consumo de tabaco, alcohol y drogas, que luego exhiben ante sus iguales como un terreno que promueve sobrevaloraciones de la hombría. Otro aspecto interesante es no mostrar actitudes afectivas, cariñosas o amables hacia otros hombres, porque en caso contrario provocarían la censura social por desviarse de la opción heterosexual y los expondrían a la burla, el rechazo y la marginación.

El modelo dominante hace que los varones desarrollen temor a la crítica social conduce a asumir actitudes individualistas, egoístas y autodestructivas en sus relaciones con el mundo.

Los hombres y las relaciones de pareja
Los hombres y las mujeres interactúan regularmente durante diferentes momentos de su existencia, y esto deja huellas profundas en sus vidas e identidades, por eso algunos hombres perciben y construyen sus identidades masculinas a partir de las comparaciones que hacen con las identidades femeninas.

Los varones tienen un registro bajo de su esfera emotiva y sentimental, esto hace que desarrollen un estilo de comunicación en el cual los hechos suelen prevalecer sobre las palabras, las promesas y las expresiones afectivas. Las mujeres, por su parte, están más atentas a lo que los hombres les ofrecen y reclaman de ellos algo más que hechos y acciones. Aquí aparece una de las principales fuentes de conflicto en la pareja.

Al considerar al hombre como proveedor, protector y responsable de mantener la especie, se generó en ellos un sentimiento de seguridad y equilibrio, que no los comprometía con un rol amoroso, afectivo y tierno. El patriarca encarnaba la ley, la autoridad y la mano dura.

Muchos trabajos sobre paternidad, de hace algunos años, demostraron que la noticia de ser padres en numerosos hombres transitaba de la angustia al gusto, de la negación a la aceptación, del desagrado al agrado, del pánico al placer, y se vivenciaba como un período de confusión y de difícil asimilación. Asumirse como padres significaba, de alguna manera, incluir en sus planes personales la responsabilidad de criar y cuidar a aquellas hijas e hijos que creó junto a su
pareja.

Supuestos importantes del machismo1 recayó durante años en sencillas expresiones por parte de los hombres como estas: “Yo sé que ella quiere un hijo mío.” “Un hijo es el mejor regalo que se le puede dar a una mujer.” “Le he dado lo que más quiere: un hijo”, con lo cual se infería que era ella quien se realizaba al tener descendencia, y lo fundamental para ellos era aportar la semilla para la continuidad del nombre y la especie. Parecía como si ese pretexto diera el permiso a los hombres para excusarse, tranquilizarse y atenuar su culpa cuando no cumplían con algunas de las otras funciones del rol.

Los pasos de los hombres hacia nuevas realidades y el avance de los tiempos han podido demostrar que ese estigma del padre proveedor y cajero puede transformarse en el de un padre que responde desde su historia y construye historia con la familia, los hijos e hijas, al derivar en una figura presente no solo en lo físico, sino también en lo emocional. Esto no lo exime de sus responsabilidades de proveedor junto a la madre, solo redimensiona su responsabilidad afectiva y vincular.

Es preciso leer la autoridad paterna desde una visión, un saber y una experiencia diferente, pero no desde la necesidad de control absoluto, sino desde la dimensión de padre pedagógico que educa, acompaña, acoge, protege, motiva y respalda desde su voz.

Hay algo que no podemos dejar de ver, y considero de gran importancia en la construcción de estereotipos masculinos. Anteriormente me refería al estatus quo de las masculinidades, ya que estas no solo han sido construidas y reproducidas por el hombre, las mujeres también han sido transversalizadas en ellas. Muchas de nuestras féminas en la familia, al nacer un hijo varón, al referirse a su futura conducta en la sociedad, la primera imagen que le construyen a este sujeto sexuado es la de tener que ser como su padre. El niño desde sus primeros pasos ya tiene introyectado en su inconsciente de qué forma debe proyectarse ante la sociedad como masculino, por lo cual va a repetir las conductas de aquel a quien le dicen que debe ser. Si bien la crianza de los hijos queda a manos de la mujer por los roles que le fueron otorgado, y el hombre requiere de menos tiempos en la crianza del mismo ya que éste debe buscar el sustento
familiar, lo cual le impide una paternidad igualitaria, nos preguntaríamos, el porqué si pasamos más tiempo con nuestras madres que con nuestros padres, aún así seguimos reproduciendo las conductas masculinas? Ahí deviene la respuesta de que las mujeres son un eslabón importante en reproducir e inculcar a sus descendientes las masculinidades y sus correspondientes roles.

***
Mecanismos psicopáticos. Cuanto más encubierto e invisibilizado sea el micromachismo, más peligrosamente desapercibido resulta el efecto. En psicoanálisis, se los llama “mecanismos psicopáticos” a esas telarañas en que las mujeres quedan entrampadas: abuso de la capacidad femenina de cuidado, maniobras de explotación emocional, negación del reconocimiento, desautorizaciones o inexplicables imposiciones de silencio.

Luis Leñero acuña el término del “neomachismo” para mostrar cambios en las actitudes masculinas ante la planificación familiar. Estos hombres, instalados en una especie de “machismo light” ya no ejercen (o ya no pueden ejercer) el patriarcado como lo hicieron sus padres y abuelos: ya negocian más las decisiones y “permiten” que trabaje la mujer fuera de casa (aunque prefieren que ella no gane más que ellos), pero mantienen un marco de referencia con un claro encuadre machista.

Este “neomachismo” parece corresponder muy cercanamente al tipo de familia donde ya se negocia que Shmukler describe en las áreas urbanas de Argentina y que uno puede encontrar en áreas similares en ciudades de Latinoamérica Son hombres que se ven enfrentados con una pareja que ya se ha separado anteriormente, que tiene trabajo remunerado y/o participa en organizaciones sociales. En estas condiciones el hombre se ve en la necesidad de negociar o de correr el riesgo de perder a su pareja. Las mujeres en estas familias, anota Schmuckler, tienden a seguir manejando el discurso tradicional sobre las relaciones familiares y de género, pero han avanzado hacia una “consciencia práctica” que les permite una mayor cuota de poder y relaciones menos inequitativas comparado con las familias con estructura francamente autoritaria. 36

Una variante mas progre del neomachismo es el hombre machista-leninista, con un discurso igualitario de avanzada combinada con una práctica de género muuy rezagada. Este personaje está muy bien descrito en la exitosa obra de teatro mexicana llamada “Entre Villa y una mujer desnuda” (de Sabina Berman). También está caracterizado en los testimonios en los que mujeres militantes comparten los agudos cambios que se dan en su participación a partir de la aparición de su primer hijo. Su maternidad inmediatamente se convierte en obstáculo para mantener participación política, mientras la paternidad para su compañero no se constituye en obstáculo alguno.

Tomado del texto:

“Herramientas teórico prácticas para la comprensión del Comportamiento masculino y el trabajo con hombres desde una Perspectiva de género”. Convocado por La Campaña Lazo Blanco Argentina – Uruguay con la colaboración de la Asoc. Civil “Pablo Besson” 2010, Tema IV. Las nuevas masculinidades.