hablando de las amigas…

imagen23A propósito de los valentines y esas cosas, ahora les toca el turno a mis amigas, espero no ofender a ninguna y precisar con lucidez sobre otras. En el transcurso de mi vida me he encontrado con varias, desde la clásica y tierna, hasta la más manipuladora y frívola, y aunque creo que todas tenemos un poco de todo en ciertos momentos, de todas maneras tengo gratos recuerdos de varias.


  • La amiga de la infancia

Aquella con la que podíamos jugar a la comidita, con muñecas y con su gato, sencilla, ingenua y bastante necesitada de cariño y comprensión. Puedo decir que compartí con ella mis 4 y 5 años y lo recuerdo vagamente. Después no supe más de ella, el cambio de casa fue determinante, finalmente me enteré que tenía una grave enfermedad y que había muerto. La verdad es que después de 22 años o más la recuerdo con nostalgia y profundo cariño.

  • Las de la escuela

Esto tiene un tinte agridulce, una de ellas era la niña más posesiva y grosera del aula, la más popular por temida, y bueno tal vez mi estrategia fue ser su amiga considerando que mi inseguridad y necesidad de protección eran más grandes que la misma escuela. En el tercer grado conocí a dos más, la una era la niña brillante, la mejor en notas, bonita y popular, muy buena, y la quise mucho, creo que ella a mí también, porque hasta me regaló una tablita tallada que decía “amigas para siempre”, nunca más supe de ella desde el sexto grado. La otra era más bien insegura, prepotente y agresiva también. Digamos que con la otra y la que se añadió en el quinto grado hicimos un buen cuarteto.friends

  • Las del cole

Aquí las cosas no cambiaron mucho, e inmediatamente me hice amiga de la clásica niña bonita, inteligente y buena alumna, ella fue muy querida para mi, aunque no siempre encajamos con nuestras formas distintas de ver la vida, las posesiones y la popularidad. Ahí puedo decir que hubo un quiebre cuando conocí a otra de las que hasta ahora es mi amiga, alguien con quien hemos compartido desde el cuarto, hasta un buen pañuelo con lágrimas, la admiro profundamente por su determinación y valentía, sobre todo después de la muerte de su padre. También está la otra amiga con la que se puede ir a cualquier lado, y se puede contar siempre, la que escucha, apoya y consuela, lo interesante es que hasta ahora somos amigas, aunque sea de teléfono no?. Y unos años más tarde conocí a la que me llenó de alegría la vida, con sus risas y ocurrencias, alguien con quien compartí las desdichas del amor, el gusto por un grupo musical, unas papas fritas y unas buenas fiestas de pijamas. Ella vive ahora muy lejos de mí y de nuestra amistad solo quedan unas pocas fotos y buenos recuerdos.

Hay otras dos más del cole, una “garota”, dulce, inteligentísima como ella sola y la otra bastante existencial y difícil de entender, con ellas pudimos compartir largas horas de estudio, risas y demás, las llevo en mi alma.

  • Las de la U

Son tres, todavía somos amigas y ya han pasado 10 años desde que nos conocimos. No puedo ni trataré de estereotipar a ninguna, porque tienen tantas cualidades y porque han sido parte del motor de mi vida. Solo puedo decir que con una de ellas, he tenido varios encontrones por puntos de vista diferentes, por amigos y enemigos en común. Con la otra por su excesiva bondad e ingenuidad ante lo obvio y evidente. Después de todo creo que ellas son tan humanas como yo y que tienen todo el derecho de ser, de no ser, de argumentar o de callar, tanto como yohug.

  • Las de la Vida

En este paquete entran las que han sido como estrellas constantes, algunas cercanas en ciertos momentos y otras distantes. Las que tienen la palabra precisa, el abrazo y el ánimo oportuno, las que no se ven tan seguido pero existen y uno sabe que siempre estarán ahí. Esas que te incluyen en sus oraciones, te festejan el cumpleaños, te llaman para saludarte, son muchas, de las que he aprendido a escuchar, a respetar, y a entender si exigir. También son esas que sin querer han vivido cosas tan similares como si lo hubiesen planeado…

Y en este recordatorio y sin ánimo de presumir me gustaría que alguna me diga que clase de amiga he sido yo…

Un abrazo profundo y sincero para todas, que sin orden de importancia ni de lugar, las amo y recuerdo de corazón a: Diana, Lorena, Taty, Criss, Paty, Sofía, Priscila, Marlene, Daysi, Nathalie, Fernanda, Mariela, Janet, Betzi, Johanna, Vero, Angélica, Anita…

Una historia corta, llena de sabiduría y de amor

Una joven esposa estaba sentada en un sofá en un cálido y húmedo día, bebiendo té helado y charlando con su madre.

Mientras hablaban sobre la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de la adultez, la madre hizo tintinear los cubitos en el vaso, pensativamente, miro a su hija seriamente.

“No te olvides de tus amigas” le advirtió, revolviendo las hojitas de té.

“Se volverán importantes a medida que madures. No importa cuanto quieras a tu marido y a tus hijos, siempre necesitarás a tus amigas. Recuerda: salir con ellas, hacer cosas con ellas.

Y recuerda que tus amigas no son solamente tus amigas, sino también tus hermanas, tus hijas y otros parientes. Son la familia que te permites elegir. Necesitarás otras mujeres, siempre las necesitarás”.

Qué extraño consejo pensó la joven; acabo de casarme, de entrar en el mundo adulto, soy una mujer ca

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sada, no una niñita que necesita amigas. Seguramente mi marido y mi futura familia serán suficientes para darle sentido a mi vida. Pero escuchó a su madre, se mantuvo en contacto con ellas e hizo cada vez más amigas.

Al pasar el tiempo se fue dando cuenta que su madre tenía razón. A medida que el tiempo y la naturaleza producen sus cambios y misterios en la mujer, las amigas son indispensables en la vida.

Cuidan tus hijos y guardan tus secretos, te dan consejo cuando lo pides, que a veces sigues y a veces no, te sacan de apuros, te ayudan a dejar las malas relaciones, harán una fiesta para tus hijos cuando se casen o tengan un bebé, manejan en tormentas, nevadas o granizos o en la madrugada para ir a ayudarte.

Te escuchan cuando pierdes el trabajo o un amigo, te escuchan cuando tus hijos te rompen el corazón, te escuchan cuando los cuerpos y mentes de tus padres fallan.

Lloran contigo cuando muere alguien que amas.

Te respaldan cuando los hombres de tu vida te decepcionan.

Te ayudan a juntar los pedazos cuando los hombres empacan y se van.

Se alegran con tu felicidad y están listas a destruir lo que te hace infeliz.

El tiempo pasa, la vida sucede, la distancia separa, los chicos crecen, el amor se derrite y se evapora, los corazones se rompen, las carreras terminan, los trabajos vienen y van, los padres mueren, los colegas olvidan los favores, los hombres no llaman cuando prometen…

Y las amigas están ahí, no importa el tiempo ni la distancia entre ustedes; una amiga nunca está tan lejos que no la alcance tu necesidad.

Cuando tengas que caminar por ese valle solitario y lo tengas que hacer sola, tus amigas estarán en el borde, alentándote, rezando por ti, interviniendo y esperándote del otro lado. A veces hasta quebrarán las reglas y caminarán contigo. O vendrán y te sacarán.

Las amigas son la bendición de la vida. El mundo no sería igual sin ellas, ni yo sería la misma. Cuando empezamos esta aventura llamada feminidad, no teníamos idea de las increíbles alegrías y tristezas que nos esperaban; ni sabíamos cuánto íbamos a necesitarnos. Todavía nos necesitamos cada día…

Anónimo

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    • bueno no quedan de lado los amigos, de hecho es un buen tema, tendré que pensar un poco antes de hablar de mis amigos :), gracias por la sugerencia.

  1. amiga querida, estas son las veces en las que las palabras no alcanzan, de igual forma de tí he aprendido tanto, haz sido un ejemplo para mi vida, también tu determinación para las cosas y sobre todo tu confianza en Dios, tu fe inquebrantable… un cálido abrazo para tí…

  2. Después de tantas palabras bellas y deslumbrantes, que me dicen sobre lo que fui para tu vida, como poder describirte con la misma altura y categoría que lo mereces, sabiendo que no nací para la escrita, la poesía melódica ni la música recitada.
    Fuiste, eres y serás la chica especial, la amiga sin igual.
    La valiente y fuerte con quien aprendí, que un amigo verdadero no es aquel que te dice lo que quieres escuchar, más bien te dice aquello que NECESITAS oír, mismo sabiendo que aquellas palabras dolerán, te cortarán el pecho de un lado al otro, para arrancar de adentro la mala raíz, y tu misma te encargarás de aliviar el dolor de la herida, cuidarás con amor y ternura, porque tienes la conciencia que aquello que dices con tanta determinación, son palabras que te ayudaran a crecer y a vivir en un mundo tan cruel.
    Con dos bellos vocablos puedo describir lo que significas para mi…
    Sinceridad es tu apellido, lealtad tu nombre…
    Te quiero amiga….

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