Enero 13 /09
Considerando los hechos ocurridos en este último tiempo en mi vida, como la terminación definitiva a una conflictiva relación, un sueño que tuve por ahí en el que oraba de la mano de alguien, un viaje a la playa y muchas implicaciones, me ha surgido una particular esperanza y sentido de volver a pensar en las posibilidades de un reencuentro, con alguien, con mi vida o como mi amiga lo llamaría: “con destino”.
Sin embargo sé que todo esto, está sujeto a mi firme decision de dejar que Dios tenga la última palabra, así como aceptar con calma la respuesta que sea, cuando y cómo sea, he decidido empezar a orar fielmente por esta situación.
Y en esta primera semana me puse dos metas:
- Que mi relación con Dios sea restaurada, que mi confianza y dependencia en él se reafirmen.
- Entregar a Dios todo, dejar ser, dejar ir, confiar en él cómo único recurso
Un equipo:
A esta tremenda tarea se unieron varias personas claves para mi. Mi madre, que siempre me apoya en todo, incluso aunque algo no sea como ella quiere. Mi “jefe ministerial”, que más que eso es como un padre para mí. Una amiga argentina que es como una hermana. Y uno de mis más grandes y queridos amigos del Perú.
Oramos por:
- Que Dios me muestre mi propio corazón, mis sentimientos, qué es lo que realmente siento y quiero respecto a mi vida sentimental.
- Que Dios sane el corazón del “aquel”
- Que se reafirmen su llamado y propósitos en Dios
- Que su vida sea protegida del pecado y la tentaciónAvances:
- Por un nuevo trabajo también
Desafío:
El desafío era terminar de leer el libro que empecé hace 3 años casi y que por dos ocasiones intenté leer pero no terminé, tal vez por desánimo o por lo difícil que es a veces aceptar los propios errores a la luz de la verdad de Dios. El fin del libro sería el fin de este tiempo de oración y debo mencionar que no pensé que serían 40 días y un poco más…
Lo importante:
Una motivación también fue pensar que todo lo que hice mal no tiene un fin en sí mismo, ni en mí, ni en “aquel”, sino que empieza y termina en Dios. Entonces pensé en esa canción: “Dios solo importas tu”, y en realidad creo que en eso se resume todo esto, en darle el lugar e importancia que Dios debe tener en mi vida y en la de “aquel”. Dios es a quién tendré que rendirle cuentas de cada acción en mi vida y con el único a quien debo y puedo amar sobre toda situación.
Pensando…
Pienso que Dios ha respondido algo, siento y creo – porque estoy convencida – que él esta interviniendo directamente en este asunto, porque creo que muchas cosas no pasado, con tantas posibilidades, me indica que Dios nos ha protegido y tiene tanto en interés en nuestro bienestar, juntos o no.
También creo que se han producido cambios en “aquel”, que yo no he pedido, cosas que Dios ha hecho en su tiempo, como la decisión de cambiar de rumbo o de ruta en su vida.
Hasta aqui por ahora











0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.