Queridos/as lectores y lectoras, primero disculpas por tanto tiempo de abandono escritural, la verdad es que se me han complicado los tiempos con tantas actividades y a la vez con las ansias de volver a escribir, así que aquí estoy. Sin duda este mes empezó con emociones fuertes y ahora está por terminar de la misma manera, si pudiera contar cada detalle… pero trataré de contar un poco de las cosas con las que me he encontrado durante este tiempo.
Una vez escuché esta frase: “cuando sepas que alguien tiene un sueño, lo menos que puedes hacer es poner un grano de arena para que ese sueño se haga realidad”, y bueno, ahora estoy muy contenta porque soy parte del sueño de alguien y eso me hace profundamente feliz. Es que me doy cuenta de que los sueños no siempre son imposibles, sino que generalmente con un poco de esfuerzo y ayuda se consiguen y eso es maravilloso, eso hace hermosa la vida…
Son esos sueños que uno espera que sucedan y pasan horas, meses y años, y nada, hasta que un día llegan. Mi sueño de recibir flores, era algo que esperé desde siempre, no sólo por la belleza de ellas en sí mismas, sino por el gran sentido y amor que pueden reflejar, y el día llegó de la forma más hermosa, creo que el tiempo se detuvo en ese instante, cuando ví sus ojos brillantes como soles, tan brillantes como su sonrisa, y las rosas en sus manos, que alegría, otra vez me di cuenta de que los regalos valen por lo que significan y representan, y que las cosas no tienen precio, tienen valor. Y ahora que ya es medio año a su lado me parece una vida entera, ahora es cuando más quiero mi vida junto a él…
Por otro lado, también fueron intensos los días en Colombia, hermoso lugar que me recibió con un arcoiris en el cielo, ese detalle me conmovió tanto, tuve ganas de llorar porque el arcoiris significa tanto para mí, su belleza, los colores, pero también un pacto que me recuerda una promesa, el recuerdo de Mauricio, y también la esperanza de que Dios puede convertir en un puente de colores todas las lágrimas y las esperanzas rotas…
Y aunque parezca un lugar común esa frase: “estando lejos es cuando uno ama todo”, el lugar, el clima, el aire, el cielo propio. La familia y los amigos, el amor. Pero estando lejos también es posible conocer a personas maravillosas, y conocí tantas, que de muchas y sencillas formas me mostraron su calidez, amabilidad, cariño y generosidad, Nancy, Nelson, Margarita, Lina, Verónica, Juan, que grato poder conocerlos/as y compartir con ellos/as, esas son las personas que marcan la vida también y que inspiran a querer imitarlos de tantas maneras. Y también pude conocer a alguien a quien admiré desde el primer instante en que lo ví, se llama Alveiro, y es uno de los pocos hombres que me han devuelto la esperanza de saber que existen hombres diferentes, buenos, sensibles, sinceros, con una profunda ternura y don de servicio, es que este hombre es profundamente inspirador.
Finalmente pude pensarme un poco más humana, frente a las diversas realidades, me costó y me ha costado abrir mi mente, me ha costado aprender a mostrar amor y comprensión sin imponer verdades o puntos de vista, creo que sigo aprendiendo y quiero seguir así…
Fotos: Mónica Delgado
Municipio del Carmen Viboral – Oriente Antioquia / Colombia

Foto MD: Esculturas y rostros - El Carmen Viboral

Foto MD: Manos Artesanas - El Carmen Viboral / Colombia


Foto MD: Historias, Memorias y Rostros - El Carmen Viboral / Colombia

Foto MD: Cuentero - El Carmen Viboral / Colombia

Foto MD: Calle de las Cerámicas - El Carmen Viboral / Colombia

abrigando mis veladas









Cuando estoy a cuatro días de mi cumpleaños número 28, llena de emociones intensas y de sueños que se siguen cumpliendo, de metas y anhelos compartidos, quisiera que el tiempo se detenga en estos instantes de profunda alegría y que a la vez pase pronto para vivir los que están por venir…









