Gracias Señor…
Por todo cuanto me diste.
Gracias por los días de sol y los nublados tristes.
Por las tardes tranquilas y las noches oscuras.
Gracias por la salud y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.Gracias por todo lo que me prestaste y luego me pediste.
Gracias Señor, por la sonrisa amable y por la mano amiga,
por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce,
por las flores y las estrellas,
por la existencia de los niños y de las almas buenas.Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes,
por las dificultades y las lágrimas.
Por todo lo que me acercó a Ti.
Gracias por haberme conservado la vida,
y por haberme dado techo, abrigo y sustentoLo que Tu quieras Señor,
pero te pido fe para mirarte en todo,
esperanza para no desfallecer,
caridad para amarte cada día más,
y para hacerte amar entre los que me rodean.Dame Señor, lo que tú sabes que me conviene y yo no sé pedir
Que tenga el corazón alerta, el oído atento,
las manos y la mente activas,
y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad.Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que amo
y concede tu paz al mundo entero.
Así sea.Anónimo
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gracias
Agosto 10, 2009 · 6 comentarios
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Mercado de la fe
Mayo 29, 2009 · Dejar un comentario
Frei Betto
Al igual que los supermercados, las iglesias se disputan la clientela. La diferencia está en que ellos ofrecen productos más baratos y ellas prometen alivio al sufrimiento, paz espiritual, prosperidad y salvación.
Sin embargo no hay enfrentamiento en esa competición. Lo que sí hay son prejuicios explícitos en relación a otras tradiciones religiosas, en especial hacia las de raíces africanas, como el candomblé o la macumba, y al espiritismo.
Si no cuidamos ahora esa demonización de expresiones religiosas distintas de la nuestra se puede terminar, en el futuro, en actitudes fundamentalistas, como el “síndrome de cruzada”, o sea la convicción de que, en nombre de Dios, el otro debe ser desmoralizado y destruido.
Quien más incómoda se siente con la nueva geografía de la fe es la Iglesia Católica. Quien fue reina, no pierde nunca la majestad… En los últimos años el número de católicos en Brasil descendió el 20%. Hoy
somos el 73.8% de la población. Y nada indica que recuperaremos el terreno en un futuro próximo.Como un elefante en una autopista, la Iglesia Católica no logra modernizarse. Su estructura piramidal hace que todo gire en torno a las figuras de los obispos y los sacerdotes. El resto son ayudantes. A los laicos no se les da más formación que la del catecismo infantil. Compárese el catecismo católico con la escuela dominical de las iglesias protestantes históricas y se verá la diferencia de calidad.
Los niños y jóvenes católicos no tienen, en general, casi ninguna formación bíblica y teológica. Por lo cual no es raro encontrarnos a adultos que mantienen una concepción infantil de la fe. Sus vínculos con
Dios se mueven más por la culpa que por la relación amorosa.Considérese la estructura predominante en la Iglesia Católica: la parroquia. Encontrar un sacerdote disponible a las tres de la tarde es casi un milagro. Mientras hay iglesias evangélicas en que los pastores y servidores están presentes toda la noche.
No estoy insinuando que se moleste más a los curas. La cuestión es otra: ¿por qué la Iglesia Católica tiene tan pocos pastores? Todos sabemos la razón: al contrario de las demás iglesias, ella exige de sus pastores virtudes heroicas, como el celibato. Y excluye a las mujeres del acceso al sacerdocio. Tal clericalismo entorpece la irradiación evangelizadora.
El argumento de que debe seguir así porque lo exige el Evangelio no se sustenta a la luz del propio texto bíblico. El principal apóstol de Jesús, Pedro, era casado (Marcos 1,29-31), y la primera apóstola fue una
mujer, la samaritana (Juan 4,28-29).Mientras no se ponga un punto final a la deconstrucción del concilio Vaticano II, realizado para renovar la Iglesia Católica, los laicos continuarán siendo fieles de segunda clase. Muchos no tienen vocación al celibato pero sí al sacerdocio, como sucede en las iglesias anglicana y luterana.
Aunque Roma insista en fortalecer el clericalismo y el celibato (a pesar de los frecuentes escándalos), ¿quién conoce una parroquia llena de vitalidad? Hay algunas, pero son raras, por desgracia. En general los templos católicos permanecen cerrados de lunes a viernes (¿por qué no aprovechar el espacio para clases o actividades comunitarias?); las misas no resultan atractivas; y los sermones vacíos de contenido. ¿Dónde están los cursos bíblicos, los grupos de jóvenes, la formación de laicos adultos, el ejercicio de meditación, los trabajos voluntarios?
¿En qué parroquia de barrio de clase media los pobres se sienten como en casa? No es el caso de las iglesias evangélicas: basta entrar en una de ella, incluso en barrios ricos, para constatar cuánta gente sencilla se encuentra allí.
Además, las iglesias evangélicas saben manejar los medios de comunicación, incluso la televisión abierta. Se puede discutir el contenido de su programación y los métodos de atraer a los fieles. Pero
saben hablar un lenguaje que el pueblo entiende y por eso alcanzan tanta audiencia.La Iglesia Católica trata de correr detrás con sus misas-espectáculo, los curas aeróbicos o cantores, los movimientos espiritualistas importados del contexto europeo. Es la espectacularización de lo sagrado; se habla a los sentimientos, a la emoción, y no a la razón. Es la semilla en terreno pedregoso (Mateo 13,20-21).
No deseo correr el riesgo de ser duro con mi propia iglesia. No es cierto que ella no haya encontrado nuevos caminos. Los encontró, como las Comunidades Eclesiales de Base. Pero por desgracia no son
suficientemente valoradas porque amenazan el clericalismo.Por lo demás, las CEBs realizarán su 12º encuentro intereclesial del 21 al 25 de julio de este año en Porto Velho (RO). El Tema: “Ecología y misión”. El lema: “Del vientre de la Tierra al grito que llega de la
Amazonía”. Esperan a más de tres mil representantes de las CEBs de todo el Brasil.Qué bueno sería que el Papa participara en este encuentro tan profundamente pentecostal. (Traducción de J.L.Burguet)
- Frei Betto es escritor, autor de “Mística y espiritualidad”, junto con Leonardo Boff, entre otros libros.
Texto tomado de: http://alainet.org
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el amor para la actualidad…
Marzo 3, 2009 · Dejar un comentario
1 Corintios 13
Adaptado por Josie Clark a partir de una paráfrasis de María Fontaine
1. Aunque hable cinco idiomas y tenga tantos conocimientos que pueda hablar de innumerables temas, si no tengo suficiente amor para no contar chismes ni menospreciar a otros, no solo soy mucho ruido y pocas nueces, sino una persona destructiva.2. Y aunque lea mucho la Biblia y me sepa partes de ella de memoria, y ore todos los días y tenga mucha fe y otros dones espirituales, si no tengo suficiente amor para sacrificar algunos deseos personales por el bien de otros, mi supuesta espiritualidad no vale nada.
3. Y aunque tenga dos empleos para dar de comer a mi familia, contribuya a obras de beneficencia y ofrezca ayuda voluntaria a toda labor comunitaria que se presente, si no manifiesto amor y bondad a quienes me rodean, mi arduo trabajo y mis sacrificios personales carecen de valor.
4. El amor tiene un día largo, fatigoso y desesperante en la oficina, y no reacciona con brusquedad ni mal genio.
El amor participa de la alegría del que obtiene todas las oportunidades.
El amor no tiene que conducir el automóvil más llamativo, vivir en la casa más grande ni disponer de los aparatos más avanzados.
El amor no siempre debe ser el jefe ni tener la última palabra.5. El amor no es tosco ni grosero, y no refunfuña, ni trata de hacer sentir culpables a los demás, ni los presiona para conseguir lo que quiere.
El amor está demasiado ocupado en atender las necesidades ajenas para pasar mucho tiempo preocupándose por las propias.
El amor no se altera cuando las cosas no salen como él quiere.
El amor es rápido para creer lo mejor de las personas y lento para creer lo demás.6. El amor detesta que le cuenten chismes. Solo quiere hablar de las buenas cualidades de nuestros semejantes y lo bueno que han hecho.
El amor sabe que lo que escuche, observe y lea influirá en sus actitudes y acciones, y por tanto, en los demás. Por eso, da mucha importancia a cómo emplea el tiempo.7. El amor es flexible, se lo toma todo con calma, y puede hacer frente a todo lo que surja.
El amor siempre está listo para dar a los demás un margen de confianza, y espera lo mejor de ellos.
El amor quiere verlos desarrollar su plena capacidad y hace todo lo posible para que así sea.
Al amor nunca se le agota la paciencia, ni siquiera con quienes son lentos para hacer su parte o lo que les corresponda.
El amor no mira constantemente el reloj mientras otros hablan.8. El amor nunca falla. Yo decepciono a otros, y otros pueden defraudarme. Todos metemos la pata, nos equivocamos a veces o nos confundimos.
En muchos casos, nuestras palabras y actos se quedan cortos, y nuestras ideas luminosas no siempre se interpretan de la manera que queremos o esperamos.9. Somos humanos y fallamos, y con frecuencia somos insensatos.
Lo que entendemos del mundo en que vivimos, no digamos ya del mundo futuro, es parcial en el mejor de los casos.10. Pero cuando el Espíritu del amor de Dios vive en nosotros, lo cambia todo.
11. Aunque en realidad somos niños en cuanto a poner en práctica el verdadero amor, Dios puede ayudarnos a crecer y abandonar nuestra conducta infantil.
12. Sin Él, no tenemos la menor idea de lo que es amar y de lo que más importa en la vida. Sin embargo, cuando vivimos en Su reino —el reino de los Cielos, que según Jesús está incluso ya dentro de nosotros— podemos ver desde la perspectiva de Él, tener bien definidas nuestras prioridades, hacer uso de todos los recursos posibles y vivir y amar a plenitud.
13. En la vida hay mucho de agradable y de bueno, ¡pero nada tan bueno e importante como el amor!
Fuente: Adaptado por Josie Clark a partir de una paráfrasis de María Fontaine
Autores: Gustavo D. RomeroArtículo Publicado en:
http://www.webselah.com/new/VerRecurso.asp?CodigoDeItem=5295
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Tu sangre en la puerta de mi corazón
Agosto 3, 2007 · Dejar un comentario
Pero los Israelitas empezaron a clamar a Dios desde su esclavitud.
Dios no se hará el sordo ante “Ayúdame, Oh Dios. Por favor, yo te lo pido”. Y así que El le dijo a Su pueblo, “7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel…” (Exodo 3:7-8).
Dios “descendió” para “librarlos”. Dios nunca cambia. La cruz de Jesucristo, donde El murió, era Dios “bajando” a “levantarnos”. El ahora está viniendo a usted … en medio de su esclavitud. El ha visto su miseria, El oye sus lamentos pidiendo ayuda, El se preocupa por su sufrimiento. Su propósito al venir a usted es para “rescatarlo” y “levantarlo”.
Hay cierta satisfacción de estar más cómodo en su miseria, que aventurarse al nuevo mundo de la libertad.”
La Biblia dice que Jesucristo es nuestro “Cordero Pascual” (I de Corintios 5:7).
El se sacrificó en la cruz, hace 2000 años, y Su sangre nos protege de la muerte. Oh mi amigo, pídale a Jesucristo que ponga Su sangre en la puerta de su corazón. Ame la sangre de Jesús, como su único agente protector que lo salva de la muerte. ¡El murió para que nosotros podamos vivir!
Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová” (Exodo 12:11).
Los Israelitas debían comer el cordero con los lomos ceñidos, el calzado en los pies, y el bordón en su mano. En otras palabras ellos debían estar listos para salir. Dios estaba diciéndoles: “Estén listos para salir, porque en cuanto coman el cordero, ustedes dejarán Egipto”.
¡Los Israelitas literalmente comieron aquello que los saco de la esclavitud! ¡Y así es con nosotros! Este es el mensaje que nos trae una gran enseñanza hoy: Cuando nos alimentemos con el Cordero Pascual, nosotros dejaremos la esclavitud.
Entonces, ¿cómo hago yo para “comer aquello que me saca de la esclavitud”? La respuesta es: ¡Aliméntese con la Palabra de Dios!
Es siendo alimentando en Jesucristo. Cuando nosotros nos llenamos de El, a través de meditar en Su palabra, entonces descubrimos nuestra libertad. La libertad viene después de la llenura.
Salmos 1:2-3: “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”.
Mi deleite está en Dios y en escuchar su voz a través de su Palabra, esto me sirve para pensar de día y de noche. Así estarè fortalecida, cerca del agua de Dios y eso me dará mucho fruto y no decaerè y todo en mi vida prosperará.
Deuteronomio 8:3: “No sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre”.
No puedo vivir solo de lo que puedo yo misma conseguir, no puedo vivir de mis logros o de mi propia capacidad, debo vivir de lo que Dios me dá a través de su Palabra y de una relación personal con él.
“Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres” (Salmos 126:1-3).
Josué 1:8: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.
La palabra de Dios debe grabarse en el corazón y ser pensada y puesta por obra día y noche, en todo tiempo, para que mi camino prospere y todo me vaya bien.
Juan 17:17: Santifícalos (ponlos aparte del pecado) en tu verdad; tu palabra es verdad”.
El Señor anhela guardarnos en santidad, por el poder de su Palabra reflejado en nuestras acciones.
“Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.”
Levítico 26:13
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